Hablemos de El Último Cazador de Brujas, de Breck Eisner (2015)

¡Buen día mortales y amantes del cine! Hoy os traigo recién cultivada una reseña de El Último Cazador de Brujas, lo nuevo de Riddick pero con mandoble y brujas en vez de cuchillo y murciélagos alienígenas.
Mi principal motivación para verla fue el contemplar a Vin Diesel con pelo
Bien, en esta película podremos disfrutar de Vin Diesel (su nombre real es Mark Sinclair Vincent, ¿os lo podéis creer? ) haciendo de cazador de brujas sin rival (después de haber interpretado a un asesino ciego sin rival y a un conductor de coches sin rival), a un Michael Caine haciendo del Alfred personal de nuestro protagonista, a un Elijah Wood haciendo de Alfred también y a una chica que pasa sin pena ni gloria a pesar de toda su presencia en la película (Rose Leslie, para los interesados). No me malinterpretéis, no digo que la chica lo haga peor que el resto, los únicos que destacan son Caine y Diesel, destacando por su experiencia y por su carisma respectivamente.

Aquí no hay actuaciones increíbles, una trama impresionante o contada de una manera innovadora o por lo menos con firma de autor, no cuenta con unas batallas impresionantes y los efectos especiales son la media de una cinta de buen presupuesto como esta.

Es una película que no brilla en ningún momento: tiene un principio que nos pone en escena a grandes rasgos, con pocas palabras dicen lo necesario (mi parte preferida de la película, sin nombres, sin descripciones, casi sin base entiendes entre buenos y malos, lo que se juegan y además me das un diseño artístico interesante y una batalla corta pero decente).

Después nos ponen en escena de nuevo y nos llevan por una película con altibajos que se declina demasiado por la búsqueda de los recuerdos del protagonista que acaba volviéndose tediosa, no nos da combates épicos ni buen terror (las dos cosas que podrían haber sacado de aquí).

Si hubieran sacado los recuerdos antes y no estuviesen dando vueltas de aquí para allá con esa sensación de que las cosas ocurren en pos de que la trama avance a toda costa sin importar como afecte a lo demás (como ya falló en su momento, por ejemplo, Inside Out (2015) ).

Esta película no tiene la base en cuanto a personajes, ambientación, historia y demás para centrar su trama en el pasado traumático de un hombre de 800 años, ni tampoco usa recursos necesarios, o por lo menos no lo hace bien.

Nunca sabe si darnos acción palomitera para que no nos aburramos o intentar crean drama con el pasado del protagonista usando escenas muy repetitivas a lo Gladiator (2000), sin tanto impacto como en la susodicha por lo ya nombrado. Esto crea una inconsistencia en la película que al querer abarcarlo todo, lo abarca mal.

Sale en Juego de Tronos. Creo. No se.
Si lo que fueran estas escenas dramáticas es un hilo conductor para llevarnos a la acción y mover la trama pasaría este fallo, pero es que ni las escenas de acción son increíbles (ni siquiera la gran batalla final) ni las escenas de drama son interesantes, son todas repetitivas al extremo en todos los sentidos y llevadas de una manera aburrida que en Gladiator funcionan porque son cortas, concisas y acertadas en el momento en el que se tienen que colocar, cosa que aquí no pasa.

Pero no seamos tan negativos, veamos lo positivo. Hacer a un personaje inmortal no es fácil, un tío con 800 putos años se tiene que ver venir de lejos cada cosa que ocurre, tiene que dar esa sensación de que no es impresionable, que lo ha visto todo, y esta película lo consigue, consigue que me crea que nuestro protagonista lleva ocho siglos de una parte del mundo a otra cazando brujas. Si, es cierto, a partir de la primera pelea contra Belial (más o menos) yo por lo menos perdí ese sentimiento. Quiero decir, entiendo esas reacciones que tiene en base a magia y sentimientos escondidos en lo más profundo de su psique, lo que me saca es que no sea más previsor, que demuestre esa inmortalidad. Por suerte, la sensación de la que os hablaba vuelve a tiempo para hacer esa insatisfatoria pelea final más llevadera.

Y hablando del final. Una película así tendría un final típico y eso lo teníamos todos claro, pero de todos los final típicos creo que cogieron el más chuscoso, el peor, vamos. No solo por el final en si, si no por ese giro de cierto personaje que no se que es más, sacado completamente de la manga o tan típico que era predecible (como el desarrollo de el resto de personajes que es tres cuartas de lo mismo).

Parece la niña del pozo más que una bruja.
Yo vi esta película con la esperanza de poder recomendaros un divertimento sencillo y sin tapujos, una buena cinta de acción y terror para ver sin esperar mucho más que desconectar, pero para mi desgracia me he encontrado con una película con el síndrome de querer abarcar muchas cosas y no saber centrarse, haciendo que no sea buena en nada. Ni siquiera estoy seguro de si recomendárosla, ni hablemos de comprarla. Si le dais una ojeada un día que no tengáis mucho que hacer, bueno, a mi más o menos me entretuvo, pero no esperéis...nada. Estoy convencido que esta película tenía material para ser buena, pero al final quedo esto.

PUNTUACIÓN: 💀💀 (regulera)

Y con esto se acaba la reseña. Espero que os haya gustado, no dudéis en escribir películas de terror de las que os gustaría que hablase en próximos posts.

Nos vemos el próximo viernes.

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